IGLESIA PARROQUIAL DE SAN SEBASTIÁN MÁRTIR
Situada en el centro del casco antiguo, en
una plaza recientemente remozada. Su construcción data del siglo XV y principios del XVI. Fue bendecida
por el obispo de Arcadia, Fray Juan de Bustamante. Durante el siglo XVI continúan las obras de
ampliación, dando respuesta a la gran devoción alcanzada por el Cristo de los Remedios.
La fábrica es de mampostería en cajas con hileras de ladrillo, excepto la torre. De
carácter mudéjar en su origen, si bien en su interior prevalece el barroco por las obras
realizadas posteriormente. La iglesia tiene dos accesos, uno de ellos situado en la fachada, bajo la torre;
y el segundo en el lado de la epístola.
La torre situada a los pies de la nave central es obra
reciente neomudéjar, abriéndose el pórtico de arcos de herradura en su cuerpo inferior
y en campanario en la parte superior.
Junto a la cabecera y por el lado de la epístola se encuentra la capilla del Santísimo Cristo
de los Remedios, de estilo barroco, construida a finales del XVII. La capilla de la Inmaculada forma parte
de la antigua ermita de San Sebastián, del siglo XIV. El coro es de madera con balaustre. El
sotocoro se cierra con un espacio dedicado a capilla bautismal presidido por una imagen de la Virgen de la
Merced del XVIII. En la sacristía se guarda un busto de la Dolorosa del siglo XVIII y un
magnífico Cristo de marfil del XVII. La pila del agua bendita es del siglo XVI.