La vida cortesana conlleva mostrar los usos y costumbres de la alta sociedad, en la que el boato permite la ostentación y diferenciación de clases. Vajillas de cerámica, vidrio, plata, forman parte del ajuar doméstico con el que brillar en acontecimientos sociales. Comprados y traídos del extranjero durante gran parte de la historia, serán los Borbones los que comienzan las manufacturas nacionales a través de las Reales Fábricas; como la de porcelana del Retiro, la de loza de Alcora y la de vidrio de La Granja con las que competir internacionalmente y cubrir las necesidades de los numerosos palacios reales.